
¿Se está pensando en una web nueva o en rediseñar la actual y no se sabe bien qué hace falta? Este es nuestro proceso para diseñar y desarrollar una web, para saber cómo trabajamos y qué esperar desde la concepción hasta el final.
Crear una web implica varios pasos: reunir la información inicial, crear el sitio, lanzarlo y mantenerlo después.
Los 5 pasos para una web de empresa
1. Primera reunión
Es, con diferencia, el paso más importante. Aquí se explican los objetivos, la finalidad de la web y las funciones deseadas. Cuantos más detalles, más preciso será nuestro trabajo. Es importante contar el negocio, los valores y la visión, definir el público objetivo y describir el aspecto y la sensación que se quiere transmitir. Después pasamos a lo técnico: ¿una web estática, un blog, una serie de vídeos? ¿Se van a vender productos o servicios en línea? Además, planificamos desde el principio la estructura para que los buscadores y los sistemas de IA puedan encontrar y entender los contenidos. Por eso, mejor no ser tímido y compartir todo lo posible.
Quien todavía no tenga marca puede encargar también el logotipo y el branding a juego dentro del paquete. Un paquete completo de un único proveedor suele funcionar mejor, pero si solo hace falta la web, basta con avisar.
2. Segunda reunión: presupuesto y contrato
Una vez reunida esta información, preparamos un presupuesto y lo explicamos en una segunda reunión, en nuestra oficina, en otro lugar conveniente o por videollamada. Es importante que quede claro qué está incluido y qué no. Una vez de acuerdo, enviamos el contrato. Salvo que el presupuesto indique otra cosa, el pago se divide así: 50 % al confirmar el pedido, 25 % al aprobar un hito importante como el diseño y 25 % al finalizar, antes del lanzamiento. En este punto la decisión de trabajar juntos está tomada. La confianza y la libertad creativa permiten nuestro mejor trabajo.
3. Planificación y diseño
Aquí empieza la diversión, al menos para nosotros. Con el briefing del paso 1, investigamos y esbozamos el concepto. Después, nuestro equipo gráfico crea el diseño web. Presentamos un solo diseño: el que mejor encaja, y explicamos la idea que hay detrás. Funciona como en un buen restaurante: se le dice al chef lo que gusta y se confía en que lo prepare. Si algún detalle no está del todo bien, se comenta y lo ajustamos. Cada proyecto incluye el número de rondas de revisión indicado en el presupuesto. Para mantener el proyecto en plazo, pedimos respuesta en un máximo de cinco días laborables, según nuestras condiciones.
4. Desarrollo web
Una vez aprobado el diseño, nuestro equipo de programación toma el relevo. Aquí trabajamos entre bastidores para hacer realidad los requisitos y la visión del diseñador con un código limpio, rápido y a medida. Solemos empezar con contenidos de ejemplo básicos, para que se vea cómo luce y funciona la web. Si se renueva una web existente, migramos el contenido actual. En este paso la web está en un servidor de pruebas, no en un servidor en vivo. Solo el cliente y nosotros tenemos acceso.
5. Lanzamiento de la web
Cuando la parte técnica está terminada, presentamos una versión beta. Se puede familiarizar uno con ella, probarla e introducir contenido real. Si se desea, INMEDIA puede ayudar a editar contenidos con una tarifa por hora. Si hay problemas importantes, este es el momento de resolverlos. Una vez confirmadas la funcionalidad y la técnica, la web sale en vivo tras el pago final. Después del lanzamiento, los cambios fuera del alcance acordado se consideran extras y se facturan por horas.
Después del lanzamiento: mantenerla en marcha
Algunos clientes creen que, una vez terminada la web, ya no hay nada más que hacer. Pero, como cualquier otro activo, una web necesita mantenimiento periódico. INMEDIA puede ayudar con actualizaciones periódicas, mantener la web activa con entradas de blog y optimizarla para SEO y búsqueda con IA, para que siga siendo visible en Google y en las respuestas de IA.

